Fracturas y deformidades estructurales
Un traumatismo puede ocasionar fracturas por compresión que derivan en una columna desviada o deformidades de columna como la cifosis y lordosis traumática. Estas alteraciones biomecánicas suelen agravar una espondiloartrosis previa o detonar un síndrome facetario agudo. En pacientes con condiciones preexistentes como escoliosis o espondilitis, el impacto puede generar una rigidez de columna incapacitante y una limitación de movimiento en columna que requiere atención especializada para evitar la progresión hacia una lumbalgia crónica o dolor cervical persistente.